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La dieta de la edad de piedra

Seguir la paleodieta y negarse a consumir productos alimenticios modernos: todo sobre la ventaja de comer alimentos tradicionales. ¿Cuáles son las reglas principales y qué se debe consumir?

Los hábitos alimenticios modernos

Aproximadamente el 70% de las calorías consumidas por los habitantes de las ciudades modernas provienen de azucares simples, cereales procesados y grasas vegetales refinadas(1). El pan, las pastas, los productos de pastelería, los embutidos y las bebidas artificiales están elaborados precisamente con estos ingredientes.

La comida que usted consume comúnmente está compuesta casi en su totalidad por productos artificiales con tecnologías desarrolladas en los últimos 100 años. Cada vez es más difundida la teoría de los especialistas, quienes aseguran que el sobrepeso y los problemas de salud están ligados al factor de la alimentación.

Los ingredientes de la comida rápida

El azúcar que consumimos hoy en día se consideraba una delicatesen hace un siglo y era comprada sólo por las personas adineradas. La tecnología usada en la producción rápida de queso existe desde hace apenas 50 años; antes de eso, el queso era un producto muy costoso, a nadie se le hubiera ocurrido usarlo para hacer pizza.

Los primeros congeladores surgieron en Estados Unidos hacia 1930; mientras que los microondas lo hicieron cuarenta años más tarde. Cientos de generaciones no podían siquiera soñar con conservar un alimento en casa durante un mes y luego descongelarlo en un par de segundos con ayuda del microondas.

La dieta de los cavernícolas

La paleodieta consiste en llevar al mínimo el consumo de productos modernos, los cuales en muchos casos son fruto de procesos industriales; esta dieta supone comer alimentos tradicionales. El nombre de la dieta nos remonta al período del paleolito, el cual duró 2,5 millones de años y terminó hace 15 000 años(2).

La dieta del hombre de la edad de piedra permite consumir pescados, aves y canes en general (los cuales se consumen con más frecuencia que los productos de origen vegetal), huevos, vegetales, frutas, hongos y manís (cacahuates). No se comen granos, harinas, leche, ni aceites vegetales.

Las ventajas de la paleodieta

Los nutricionistas y dietólogos especializados en la paleodieta consideran que negarse a consumir productos lácteos, cereales y azúcar puede ser altamente beneficioso para la salud(1). Sus fundamentos se basan en el hecho de que muchas personas son intolerantes a la lactosa y/o al gluten (contenido en las harinas).

Además, los últimos estudios científicos afirman que el azúcar no sólo hace que las personas sean más propensas a sufrir de obesidad, sino que también aumenta el riesgo de padecer cáncer (principalmente cáncer de esófago), diabetes de tipo 2 e, incluso, alzheimer(3).

Reglas principales de la paleodieta

La paleodieta, a diferencia de otras dietas, no es muy limitante ni en la cantidad de comida (tamaño de las porciones) ni en los métodos de preparación. Se puede comer carnes, pescado; se puede consumir vegetales cocidos o sofreídos; así como guisados o asados.

A pesar de que no se reglamenta el uso de productos de origen orgánicos y/o libres de químicos; algunos seguidores de la paleodieta recomiendan no consumir carnes de animales alimentados con pasto, arroz y otros productos de la agricultura moderna.

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La paleodieta y los nutrientes

Según las investigaciones arqueológicas, la alimentación de los hombres de las cavernas se componía principalmente de productos de origen animal: más del 60-70% de las calorías venían de las carnes y las grasas; mientras que de los carbohidratos sólo el 20-40%. En sí, la paleodieta es una dieta baja en carbohidratos(2).

Es importante mencionar que el consumo de vegetales originalmente estaba ligado a las temporadas y al territorio que ocupaban los hombres de la edad de piedra. La mayoría de las frutas dulces eran asequibles sólo en los trópicos, razón por la cual, los habitantes de Europa y Eurasia prácticamente no las conocían.

¿Vale la pena seguir esta dieta?

A pesar de que parece imposible en nuestro tiempo negarse al consumo de harinas, productos lácteos y otros alimentos fabricados artificialmente a base de azúcar, en realidad no es tan complejo. De hecho, muchas personas que se preocupan por su figura y salud ya tienden a no consumir dichos alimentos.

Usted no encontrará a ningún dietólogo ni nutricionista que afirme que el azúcar, el gluten y los embutidos son buenos para la salud. Además, en la actualidad se hacen más y más comunes los comentarios acerca de que los hábitos alimenticios modernos son los causantes de muchas enfermedades.

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El consumo de grandes cantidades de productos artificiales y extraños a nuestro organismo es la causa de alergias alimenticias (intolerancia a la lactosa, el gluten y otros) y muchas otras enfermedades. La paleodieta supone “el regreso” a nuestras tradiciones más ancestrales en cuanto a la alimentación.

Fuentes literarias:

  1. Origins and evolution of the Western diet, source
  2. Paleolithic diet, source
  3. High-sugar diets, type 2 diabetes and Alzheimer’s disease, source

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