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Las peligrosas grasas trans

Grasas-trans carcinógenas- ¿qué son? Los fundamentos de por qué son una de las grasas más perjudiciales para la salud y el metabolismo. ¿Cómo evitarlas y qué alimentos contienen más cantidad de grasas trans?

¿Qué son las grasas trans y por qué son peligrosas?

Las grasas trans (o ácidos grasos trans) son moléculas modificadas a partir de aceites y grasas vegetales mediante procesos de fabricación a altas temperaturas. En cantidades mínimas sin embargo, las grasas trans también se pueden encontrar en la naturaleza (como en la leche) pero en cuando los aceites se fríen y se procesan de forma industrial la proporción puede elevarse hasta en un 20-50% del total de las grasas originales.

La hormona leptina y obesidad. Un alto nivel de la hormona leptina es la razón principal por la que a las personas con sobrepeso les resulta difícil perder grasa. Todo sobre cómo la leptina afecta el apetito y la pérdida de peso.

Los estudios científicos sugieren un peligro directo para la salud debido al consumo de grasas trans. Ha sido comprobado que ingerir incluso pequeñas dosis de ácidos grasos trans en los alimentos interrumpe el trabajo normal del metabolismo, provoca obesidad, y también conduce al desarrollo de enfermedades cardiovasculares (1). En muchos países del mundo, el contenido de grasas trans en los alimentos está estrictamente regulado.

¿Dónde están las grasas trans?

De hecho, las grasas trans están contenidas en cualquier aceite vegetal que se haya calentado a altas temperaturas. Además, las grasas trans se pueden formar en alimentos cuando se recalientan, por ejemplo, en el microondas. En términos simples, un cierto porcentaje de grasas trans se encuentran casi en cualquier alimento, que haya sido cocinado y luego calentado nuevamente.

La margarina y cualquier alimento que la contenga suele tener un alto contenido de grasas trans. Ya que para la fabricación de margarina se somete un aceite a un fuerte calor, incluso cuando en la elaboración de la propia margarina se ha producido solo una pequeña proporción de grasas trans, tostándola o calentándola es fácil obtener estas grasas peligrosas.

Hasta que los científicos reconocieron oficialmente las grasas trans como un peligro para la salud, la margarina suave contenía hasta un 10-20% de grasas trans, y la margarina sólida para hornear – hasta un 40%. Actualmente Canadá, USA, La Unión Europea y varios otros países establecen el límite superior para los ácidos grasos trans: no más del 2% del total de la cantidad de grasa en el producto.

A principios de la década de 2010, las autoridades reguladoras de los países mencionados insistieron en que el número de grasas trans en productos debe ser medida y necesariamente indicada en el envase. Además en un amplio contenido de etiquetas puede verse que el % de valores diarios requerido no se especifica, esto es porque nuestro cuerpo claramenta no las necesita para funcionar correctamente.

Grasas trans en comida rápida

Debido a que las grasas trans se encuentran en la margarina y en el aceite vegetal refinado, se pueden encontrar en la composición de cualquier producto que incorpore estos ingredientes, desde productos congelados (pizzas), a diversos productos para hornear y dulces (donuts, helados), hasta las clásicas papas fritas y otras frituras en aceite vegetal típicos de la comida rápida.

Como mencionamos anteriormente, las grasas trans se pueden formar cuando se recalienta la comida, incluso si la lasagña congelada del supermercado no contenía originalmente grasas trans, cuando se calienta, seguramente aparecerán – y cuanto mayor sea la temperatura de calentamiento y cuanto más larga sea su duración, mayor será la cantidad ácidos grasos trans peligrosos que se obtienen en el producto.

Daño y peligro de las grasas trans.

Debe entenderse que las grasas trans además de acumularse en las arterias son carcinógenas, en otras palabras: promueven el cáncer. La mayoría de las personas no son conscientes del daño que puede significar al cuerpo, para verlo más claro , puede hacerse una comparación con un veneno, al principio pueden no hacer un daño inmediato a la salud, sino que poco a poco empeoran el metabolismo, provocando el desarrollo de diversas enfermedades y así como resultado la aparición de diversas formas de cáncer. De hecho, se puede durante años (e incluso décadas) comerlas sin ningún síntoma claro.

Dado que el cuerpo utiliza las grasas en general para sintetizar las hormonas sexuales, las grasas trans son capaces de afectar negativamente los niveles de testosterona en los hombres y el estrógeno en las mujeres (2). Además, debido a que son difíciles de elimina, los ácidos grasos trans aumentan los niveles de colesterol en la sangre y alteran la síntesis de insulina en el cuerpo, lo que hace que el cuerpo acumule las calorías en forma de grasa subcutánea.

Grasas trans: dosis peligrosas para la salud

Los estudios científicos sugieren que el daño a la salud y los cambios en el metabolismo humano ocurren cuando se comen grasas trans en una cantidad cercana al 2% del total diario de calorías. En gramos es equivalente a 3-4 g de grasa trans por día: esto es una cucharada de margarina para hornear barata o una porción extremadamente pequeña de papas fritas.

Una gran porción de papas fritas puede contener de 10 a 12 g, una porción de pollo frito de KFC alrededor de 5 a 7 g, una dona (donut) – 5 g, un pequeño paquete de papas fritas – 3 g, una porción de un desayuno fast-food – 2 g. Por otro lado, en las palomitas de maíz, un snack saludable si se hace en casa, si se compra de forma industrializada y se prepara en el microondas, se obtiene un contenido de grasas trans de 5 g por porción, y una cantidad muy alta de grasas saturadas que toda persona que quiera llevar un estilo de vida saludable debe evitar.

¿Cómo se hacen las grasas trans?

La historia de las grasas trans comenzó con la búsqueda de un sustituto barato para la mantequilla. En 1901 se inventó un proceso permitiendo que el aceite de palma líquido se convierta en una sustancia sólida usando ácido nitroso y burbujas de hidrógeno que pasan a través de un aceite hirviendo. El resultado final es la margarina, ampliamente utilizada en la industria alimentaria, por otro lado, debido a la mala fama que ha generado este producto actualmente se ha reducido el contenido de grasas trans en este con un proceso que se llama hidrogenación.

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Las grasas trans que se forman en los aceites durante el procesamiento a alta temperatura son cancerígenas y significan un daño directo a la salud. Su contenido en productos está legalmente restringido en muchos países desarrollados, y queda mucho por avanzar en Rusia, China, Asia y América Latina. Hace unos años la margarina era el líder en contenido de grasas trans, sin embargo en la actualidad debe tenerse especial precaución en las comidas rápidas o cualquier alimento que contenga aceite vegetal refinado y este sea frito o calentado más de una vez.

Fuentes bibliográficas:

  1. Trans fatty acids: effects on metabolic syndrome, heart disease and diabetes. Micha R, fuente.
  2.  Effects of dietary fat and fiber on plasma and urine androgens and estrogens in men: a controlled feeding study.Dorgan JF. Fuente
  3. Ácidos grasos trans: un análisis del efecto de su consumo en la salud humana, regulación del contenido en alimentos y alternativas para disminuirlos- Nutrición hospitalaria- M.N. Ballesteros. Fuente
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